Introducción al concepto de enseñanza compresiva del deporte
En esta oportunidad
comparto una selección de párrafos, que nos invitan a pensar el tratamiento del
deporte en la Educación Física.
El deporte es un
simple instrumento, complejo, con muchas prerrogativas, pero complejo. No se
puede aislar en algunos de sus componentes sin que deje de tener sustantividad.
No obstante, el deporte ofrece grandes posibilidades educativas, que no todas a
la hora de la enseñanza de la educación física. Lo cual nos sitúa de lleno en
el campo de la didáctica.
En las dos ultimas
décadas, con mas énfasis que en los años anteriores, se ha ido introduciendo
una mirada mas educativa del deporte, quizás mas avalada de que el deporte se
aleje de un compromiso social que no se puede trasladar ala escuela, debido a
su carácter competitivo, poco participativo, etc. Es el concepto de enseñanza
comprensiva en el deporte, el que ha enfatizado en una forma de enfocar la
enseñanza deportiva mas cercana a las expectativas educativas del área de Educación
física, con interés en la motivación, la participación y el aprendizaje de destrezas
para practicar durante las clases.
Se puede decir que
en el campo de la iniciación deportiva se esta produciendo un cambio de
concepción, donde cada ves de presta mas atención al tipo de aprendizajes que
realizan los estudiantes. Este interés pone de manifiesto la idea expresada por
Bruner, al plantear la necesidad de defender un nuevo concepto de aprendizaje
“que se exige la comprensión por parte de quien aprende y no la mera
realización de las acciones que no entiende”.
En relación con esta
implicancia cognitiva en el aprendizaje “la psicología del desarrollo motor y
los estudios sobre la adquisición de habilidades han mostrado como los útiles cognitivos
son más tempranos que lo que muchos técnicos deportivos piensan y que el
conocimiento esta presente desde la mas tierna infancia”. Ante este hecho
cabria preguntarse ¿hasta que punto es adecuado retrasar el conocimiento
táctico y estratégicos de los deportes en e proceso de iniciación deportiva,
dando único énfasis al dominio de la técnica? (Ruiz Pérez 1996). El reto
estaría en saber como proporcionar ese conocimiento desde los primeros pasos de
la iniciación, de manera que los estudiantes puedan desde el principio sus
recursos cognitivos motores para dar solución a los problemas del juego sin
tener que esperar al dominio de la técnica.
En cuanto al
conocimiento implicado en los juegos deportivos, es un conocimiento práctico o
“saber cómo” para Arnol (1991) este conocimiento en sentido fuerte exige dos
premisas: la compresión de los procedimientos implicados en el juego, y la
adquisición contextual de las habilidades, donde una técnica sola tiene sentido
siendo dentro de un contexto y es en donde debe aprenderse y donde adquiere
completo significado.
El modelo compresivo
de la enseñanza del deporte busca propiciar de que el jugador acceda a
reconocer los problemas a resolver y generar sus propias soluciones, e
identificar los recursos motores que ha movilizado en su desarrollo. Esto
posibilita que los estudiantes en los deportes socio motores, donde se exige un
alto grado de variabilidad, deducir las reglas o pautas de acción, a modo de
auto consignas, a partir de la evaluación de la relación entre los medios que
se utilicen respecto a objetivo que se pretenda conseguir en cada momento. Para
ello será necesario como plantea Devis y Peiró (1995) “enseñar los aspectos
contextuales y los principios tácticos de los juegos deportivos, por que son
los que configuran su rendimiento, la implicancia activa inteligente y la
utilidad del dominio de la habilidad técnica”. Lo que permitirá al estudiante
organizar su acción de juego de manera intencional y adaptarla a las
características contextuales en cada juego deportivo, y así mismo, que puedan
aplicar esta pautas o reglas de acción en situaciones similares.
El modelo técnico, centrado
en el dominio de la ejecución antes de pasar ala táctica, ha ofrecido garantía a
unos pocos, pero tiene claras limitaciones en Educación física, y cuando se
trata de iniciar al deporte, a la mayoría. No obstante, la enseñanza del deporte
hay que entenderla también como una transmisión de valores, y en ese caso, un
planteamiento centrado exclusivamente en la representación de unos o varios
modelos de ejecución contrastados, pero con una clara incitación a la imitación,
implica también un aprendizaje mimético, el cual no puede tener ningún sentido
para los aprendices, además de inculcarles un plan poco critico y que no
fomenta autonomía.
No tratamos de poner
en duda lo que hay que dominar, sino a un nivel elevado, si al menos con un mínimo
en calidad y cantidad, varias habilidades deportivas que permitan una mínima
participación, pues este es unos de los objetivos de la iniciación deportiva;
pero no puede realizarse a costa de la mayoría, y si intentado que los
estudiantes sepan lo que hacen y por qué lo hacen, esto hace que la enseñanza y
el aprendizaje del deporte ofrezca toda su potencialidad educativa.
Bibliografía
2003, Coordinador
Castejón oliva, Iniciación deportiva: la enseñanza y el aprendizaje comprensivo
del deporte, Wanceulen Editorial Deportiva, S.L
Martin López, Lic. en Educación
Física.

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